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Corrupción, impuestos, sociedad

Juan Esteban Ramírez Giraldo-Equipo Planee sus Impuestos y Firma Planee

Actualmente, el país se encuentra atravesando por una época donde la corrupción es uno de los principales temas de discusión nacional. Escándalos como el de Odebrecht, el cartel de la toga, el del fiscal anticorrupción y administraciones municipales, por mencionar algunos, han detonado una serie de situaciones y eventos que han puesto en el ojo del huracán las acciones que se pueden catalogar como corruptibles. A esta serie de situaciones, se le suman las ya presentes, caso puntual la evasión y elusión de impuestos.

En el tema de la corrupción en los impuestos, quienes cometen tales actos son las mismas empresas y personas bajo el argumento de que el Estado es ineficiente con los recursos que recauda y que, estos mismos, financian la corrupción en el país. Pero no se puede considerar al Estado como único responsable de esta enfermedad, pues los mayores implicados y  responsables de padecer, día a día, este mal es la sociedad misma, donde prima el bien individual que el colectivo, logrando que, en el diario vivir, se ejecuten pequeñas acciones de corrupción, el simple hecho de hacerse el “vivo” con otro paisano, colarse en una fila, faltar al trabajo con una excusa medica inventada, son algunas de esas pequeñas acciones corruptibles que dejan mucho que desear como ciudadanía, y es que para ser parte de un acto corrupto no es necesario llevarse un pedazo de la “torta”, no, los actos corruptos van más allá del dinero, estos tienen relación con los valores y la ética.

La cultura de lo impropio tiene como uno de sus resultados la corrupción, pues, algunos de los políticos que hay en este momento, creen que hacer política es un trampolín para hacerse ricos y olvidan, de fondo, la razón de ser de un mandatario, que no es más que el arte de servir al pueblo. Desvirtuando ese objetivo, primando su interés personal, la cosa no funciona y lo único que logra es que las personas pierdan confianza en los políticos y, como consecuencia, se presente la ausencia en las urnas a la hora de ejercer el derecho al voto, notándose, considerablemente, con la abstinencia de la población votante activa. De la corrupción de esa enfermedad, nacen todos los males de este país.

Ahora bien, corrupción, impuestos, sociedad tienen una relación directa y muy estrecha en el territorio colombiano, pero, si las empresas y personas pagaran sus impuestos como deben ser, si el Estado fuese más eficiente con los recursos, y si la sociedad se pensará más buscando el bien colectivo, se estaría hablando de: sociedad, impuestos, bienestar.

Finalmente, para pensarse la cosa diferente, hay que unirse como sociedad, vincularse con causas que unan al territorio, y no solo a la hora de ver a la selección, que está muy bien hacerlo, pero se puede transformar más el territorio, sintiendo más amor y orgullo por la gracia de ser colombianos. 

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