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Desmercantilizar la salud y la educación una cuestión de Estado

Por: Juan Esteban Ramírez Giraldo-Estudiante de Contaduría Pública, UdeA

Juan Estaban Ramírez Giraldo-Estudiante de Contaduría Pública, UdeA

Siempre hemos tenido la imagen de que, son los Estados Unidos el modelo de sociedad a seguir, que es allí donde emana todo lo bueno de lo que somos los seres humanos y que es entonces por casi mandato el estilo de vida que todos deberíamos seguir. De hecho, Colombia es un claro ejemplo de este fenómeno actual, y no es que me refiera a los Estados Unidos como una nación que no se puedan implementar sus políticas públicas, me refiero a que Colombia es un país que copia dichas políticas de una manera errada puesto que, no se adaptan a las necesidades reales de sus habitantes.

Para muestra de un botón esta nuestro modelo económico actual ese capitalismo de “salvase quien pueda”, ese neoliberalismo que lleva más de 20 años marcando la pauta económica en el país, desde la Constitución Política de 1991 cuando se implementó la apertura económica el país ha avanzado a pasos lentos pero seguros a estar tan inmersos en el consumo que, hoy por hoy bienes esenciales (consagrados en la Constitución Política artículo 2), como la educación y la salud se están convirtiendo en bienes de lujo, en mercancías que solo podrán acceder a ellas quien tengan con que adquirirlas. Esta tendencia se debe a un hecho que es evidente, pero, poco divulgado y es que, la forma de colonizar a una nación para nuestros días no es igual que antes, es decir, para hoy asentarse, adueñarse de un territorio solo basta con controlar su economía.

Pensarse la salud y la educación como bienes de consumo, es inaudito, la sociedad avanza a ritmo de avances tecnológicos de una manera agigantada, por ejemplo, la medicina cada vez más brinda alternativas para conservar la vida humana, para prevenir y curar enfermedades que antes acababan con poblaciones enteras (caso de la peste negra en Europa en el siglo XIV). Y la educación no se queda atrás un pueblo educado, es un pueblo menos ignorante, en una sociedad educada se pueden intervenir los procesos políticos y sociales del país, en un pueblo educado se puede hacer frente al Estado cuando este no administre bien los recursos, un pueblo educado puede combatir contra los corruptos, un pueblo educado vota por ideas serias, coherentes, viables, justas y necesarias. La educación es una herramienta mortal contra los corruptos, un pueblo que entiende el panorama político elige sin presiones y motivado por posicionar personas que piensen en el bien colectivo y no en el particular, un pueblo educado sale a votar sin que exista una motivación extra, más allá de ejercer su derecho tan preciado y valioso como es votar. Y mencionó lo anterior, para argumentar que, es en las urnas donde se derrota la ignorancia y la corrupción y lo digo de esa manera porque, son los políticos quienes toman las decisiones más importantes en un territorio y es allí donde se pueden cambiar los procesos, y se puede intervenir de manera adecuada las políticas públicas tanto en salud como en educación.

Es así como, desmercantilizar la salud y la educación va más allá del dinero, no es el fin lo que importa, es el medio para lograrlo, es decir, si el Estado (o sea todos los habitantes de Colombia), tuviésemos la capacidad de entender que, cumplir con las obligaciones tributarias (entiéndase pago de impuestos, tasas y contribuciones), es invertir en el bienestar de todos (clase alta, clase media, clase baja), la salud y la educación no serían bienes de lujo, se convertirían en lo que nunca han dejado de ser, bienes esenciales para la formación, supervivencia y bienestar en miras de incrementar el crecimiento y desarrollo no solo económico, sino también social, y cultural.

Cabe resaltar que, es y será la familia el núcleo principal para construir sociedad y que es allí donde, emana los valores y las buenas costumbres.

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