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Después de 48 años en la región, Riotex se va del Oriente

Fabricato S.A. es una entidad dedicada a la producción de textiles en Antioquia, la cual lleva, aproximadamente, 100 años en labores, tiempo en el que ha logrado ganar reconocimiento y posicionamiento como una de las empresas más importantes del departamento al poseer tecnología avanzada en materia textilera. La sede en Rionegro, Riotex, fue creada en 1970, lo cual propició un escenario de empleo en el municipio y la región.

Debido a la crisis en el sector textil, la empresa Fabricato decidió trasladar su sede “Riotex” a la sede principal ubicada en Bello, esto con el fin de solventar las pérdidas que ha dejado la crisis actual.

De este modo, la reubicación se divide en dos fases: la primera comenzó en enero, la cual se enfoca en el traslado del proceso productivo, hasta fines del 2018; y en la segunda, se está haciendo el traslado del proceso húmedo, hasta julio del 2018.

Según la empresa, los principales objetivos del traslado son: la reducción de los costos fijos de producción; el mejor aprovechamiento de la energía autogenerada en la planta de Bello (hidroeléctrica, termoeléctrica); la reducción de gastos logísticos para transporte de material en proceso y producto terminado entre plantas; y el desarrollo de un proyecto inmobiliario en Rionegro, con el arrendamiento de los 36.000 m2 que estarán disponibles luego de la conclusión de este proceso y, de los cuales, 23.000 m2 están disponibles desde enero del 2018.  

Durante el tiempo que Fabricato estuvo en Rionegro, fueron muchos habitantes del Oriente Antioqueño los que tuvieron la oportunidad de laborar allí, consiguiendo el sustento para ellos y sus familias, además de suplir otras necesidades como la vivienda propia y los estudios académicos de los hijos. A continuación, se cuentan dos historias de quienes pasaron gran parte de sus vidas en ese lugar, no solo como empleados de una empresa, sino también como miembros de una familia, la familia Fabricato.

El señor Jaime Humberto Marulanda del Río trabajó en la empresa Fabricato desde el año 1976, época en la que la entidad estaba dividida en dos entidades, según él, Coltepunto y Textiles Rionegro. De su paso por la institución recuerda que en esta laboraban personas de municipios como Rionegro, La Ceja, El Carmen, Guarne, Marinilla y Medellín, calcula que la cantidad aproximada de empleados era 1.600, lo cual significó un momento muy importante para el Oriente Antiqueño, pues gran parte del empleo provenía de este lugar.

Asimismo, destaca que la estabilidad laboral que se tenía con la empresa hasta la época de los 90, tiempo en el que se creó la Ley 50 de 1990 y se presentaron algunas modificaciones en los beneficios que tenían los empleados. Además, asegura que en Fabricato se vivía un ambiente agradable, donde empleados y directivos podían dialogar y trabajar en armonía. Por otra parte, recuerda que la empresa les ofrecía beneficios representados en materiales a bajos costos, tales como estopa, retazos y algunos excedentes como canecas.

No obstante, cuenta que, “más o menos en el año 2000, empezó una crisis dentro de la empresa, crisis que se manifestaba en el no pago de los salarios semanales, empezó a haber retrasos en los pagos y con las primas y algunos aguinaldos”, comenta Marulanda, por lo cual los empleados realizaron algunas manifestaciones.

En cuanto al aporte que personal que le hizo la empresa cuenta que “a mí me aportó mucho. En el tiempo que estuve allá, pude hacer algunas capacitaciones con el Sena; por ejemplo, yo pude estudiar allá lo que fue Soldadura Eléctrica y Autógena, también tuve la oportunidad de participar en el Comité de Salud Ocupacional, donde se aprende mucho de lo que es la parte interna, a veces enfermedades, de pronto accidentes que se presentan en la empresa. Tuvimos la posibilidad de capacitarme en Medellín” afirma.

Además, asegura que durante el tiempo que laboró en Fabricato pudo conseguir su vivienda y de darle estudio a su familia, asimismo, dice que pudo aprender del tema sindical y ser dirigente del mismo, puesto que perteneció a la Junta Directiva de la Seccional Rionegro de Sintratextil y ser el Fiscal de la Directiva Nacional.

“Yo considero que la empresa fue muy especial. Nosotros como personas y como organización (Sindicato), nunca consideramos a la empresa como nuestra enemiga, sabíamos que era nuestro segundo hogar y que, como tal, derivábamos nuestro sustento y nos alegrábamos mucho cuando la empresa lograba tener nuevos contactos, progresaba, traía nueva maquinaria, porque sabíamos que eso nos daba mejores garantías a nosotros y a los que venían, porque nosotros no podíamos pensar, solamente, en lo que nos daban a nosotros, directamente, sino, en la gente que venía de atrás” expresa Jaime Marulanda.

El empleado afirma que el haber trabajado en Fabricato fue “una experiencia muy bonita”, pues recuerda muchos momentos especiales que pasó, específicamente, en Textiles Rionegro, lugar donde, según él, empresa y empleados, pudieron hacer un trabajo mancomunado y de beneficio para ambas partes.

Por último, en cuanto al traslado de la empresa para Bello, dice que “le da a uno tristeza, porque la verdad es que ahí laboramos muchos y teníamos como el proyecto o el pensamiento que, ojalá que hasta la familia pudiera trabajar allá, la verdad es que se ha degradado bastante el trabajo”.

El señor Carlos Mario Gómez, quien lleva 33 años laborando en la empresa Riotex, de Fabricato, cuenta que cuando inició la empresa llegó a tener, aproximadamente, 1.280 trabajadores provenientes de las diferentes localidades del Oriente Antioqueño, no obstante, asegura que en la época de los 90, tiempo en el que comenzaron a entrar productos del exterior al país, el número de salones comenzó a desaparecer y, por ende, la cantidad de empleados también.

Durante los 33 años que Gómez ha estado en la empresa, conoció gran parte de la evolución de esta y destaca, principalmente, el trato que se les daba a los empleados, siempre enfocado a los valores humanos. Asimismo, afirma que “Riotex siempre se preocupó por tener una línea en tejido de punto de una excelente calidad, que eso fue lo que más puso en alto el nombre de Riotex, la calidad en su tejido de punto”.

También, destaca las garantías salariales y prestacionales que le ofrecía la entidad a sus trabajadores, desde el sector de la salud y la vivienda, principalmente, así como también, resalta que, desde su vida personal, “logré en estos 33 años crecer en lo laboral, en lo personal, y en la parte sindical”, por lo cual, expresa, siente nostalgia al saber que la empresa Riotex desparecerá, puesto que “fueron muchas las familias que pudieron salir adelante trabajando en Riotex, especialmente en Rionegro, mucho sector del barrio el Porvenir” dice.

Por último, en cuanto al traslado de la empresa dice que, para quienes pueden desplazarse hasta Bello a realizar sus labores, habrá un cambio brusco desde la parte ambiental, pues “no es lo mismo trabajar en esta zona acá, el clima, menos contaminación, para nosotros ir a Bello donde vamos tener otras condiciones más adversas. Pero al igual hay que esperar y qué se vayan dando otros cambios”, puntualiza Gómez.

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