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Educación en Salud Mental

Por: Ajhinson Andrés Rincón-Estudiante de Psicología Universidad de Antioquia

Ajhinson Andrés Rincón-Estudiante de Psicología Universidad de Antioquia

El Oriente Antioqueño presenta una alta incidencia en enfermedades de salud mental, cuyas causas pueden deberse a factores genéticos, ambientales o bien son el resultado del proceso de conflicto armado que se vivió en el territorio. La actitud de las personas hacia los enfermos mentales raya en la indiferencia, la desconsideración o, incluso, el desprecio; todo ello debido a la falta de educación que hay sobre el tema en el país en general, una labor que compete al Estado por medio entidades de salud pública e incluso entidades educativas.

El problema es que, por la falta de educación sobre salud mental y la poca motivación de las personas por buscar ayuda profesional, se establecen programas de prevención cuando ya se tiene un número de casos considerables con afectaciones graves o fatales como el suicidio o tal vez homicidio, las personas usualmente no asisten a servicios de psicología por el miedo a ser tachados por su comunidad de “locos” o, simplemente, por la incapacidad de acceder a un servicio de este tipo, ya sea por la falta de profesionales en algunos municipios o no estar afiliados a regímenes de salud.

Cuando hablamos de salud mental no solo debemos tener en cuenta los aspectos del individuo, debemos comprender la enfermedad o distorsión en su entorno social y afectivo, es decir, una enfermedad mental se debe analizar según el individuo, el contexto y las relaciones con los otros. Estudiar el contexto implica identificar estímulos o entornos desencadenantes y, a su vez, las relaciones interpersonales pueden ayudar
positivamente en los tratamientos.

Para concluir mi intención es incitar a la educación al tratar a personas con problemas de salud mental y, a su vez, animarlas a buscar ayuda profesional ante problemas de índole mental y social, situaciones como una simple ruptura de pareja pueden conllevar a episodios depresivos o trastornos de ansiedad, al igual que los factores estresores de un puesto de trabajo pueden hacerlo. Casi cualquier situación puede implicar una afectación en las personas dependiendo de su particular historia de vida y subjetividad, ante la mínima presencia de malestar la invitación es a consultar, ya sea con el psicólogo de la escuela, el trabajo o el centro de salud, todos ellos estarán dispuestos a ayudar, porque nuestro interés y nuestro mandamiento principal es buscar el bienestar de las personas.

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