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Habitantes de urbanizaciones aledañas a la portería superior de la UCO se sienten afectados por la constante congestión vehicular

A principios del mes de octubre, los habitantes de la zona alta adyacente a la segunda portería de la Universidad Católica de Oriente -Calle 40aa-, pertenecientes a las urbanizaciones La Rochela, Jardines de la Católica, Villas del Rosal y Casas del Rosal, se contactaron con EL ORIENTE para manifestar su inconformidad frente al uso de sus parqueaderos y ocupación de las vías por parte de estudiantes y personal de la Universidad, lo cual, según ellos, ha impedido hasta el uso de sus propios garajes.

Hace un año y medio se señalizaron algunas zonas del sector con “prohibidos parquear”, esto, según la comunidad afectada, logró mejorar la situación; sin embargo, esa no fue la solución total, ya que aún hay quienes usen estos sitios para estacionar sus vehículos. Sumado a lo anterior, cuentan que, hace un año, “la UCO decidió, de manera arbitraria y unilateral, desviar el tráfico en las horas de mayor congestión en el ingreso y salida de su colegio y de la Universidad, por las calles de Casas del Rosal, para evitar la congestión sobre la carrera 46, y sin tener en cuenta que el desvío de este tráfico lo pone a pasar por la carrera 44B, donde se tiene el parque infantil, con el agravante de que en esta vía no hay resaltos y el personal de la UCO pasa a toda velocidad por la carrera 44B, entre calles 40 y 39”.

En cuanto a las horas donde se presenta mayor congestión, manifiestan que son: entre las 6:30 y 7:00 a.m. (Ingreso de los estudiantes del colegio), 1:45 y 2:15 p.m. (Salida de los estudiantes del colegio) y entre las 5:30 y 6:30 p.m. (Ingreso de estudiantes de la universidad, horario nocturno).

Por lo anterior, en el mes de agosto, decidieron enviar un derecho de petición a la Subsecretaría de Movilidad del municipio, quienes, según los habitantes del sector, “solo justificaron las medidas en beneficio de la Universidad”. Además, aseguran que, desde el año pasado, han enviado cartas al Alcalde y han asistido a las reuniones que este hace los días miércoles para escuchar las quejas de la comunidad, no obstante, ni él ni otras autoridades municipales les han dado soluciones con las que queden conformes.

Asimismo, buscaron entablar una comunicación con la Universidad, exponiéndole por escrito la problemática, tanto al Rector como al Obispo de la Diócesis, pero, aseguran los afectados, no hubo compromiso para brindar una solución definitiva al inconveniente.

“La comunidad considera arbitrario e injusto que la Universidad, con la anuencia de la Subsecretaria de Movilidad, haya dispuesto de estas vías para solucionar sus problemas de acceso y parqueo por encima de los derechos de las comunidades para las cuales fueron construidas, y por las cuales pagaron como parte de la infraestructura requerida para el acceso a sus propiedades” manifiestan.

¿Qué dice la Subsecretaría de Movilidad?

Karen Sibyl Tobón, Subsecretaria de Movilidad de Rionegro, manifiesta frente a la problemática que los habitantes del sector deben entender que las urbanizaciones en las que habitan son abiertas, por lo tanto, todos pueden usar las mismas vías de acceso, ya que son públicas. “Si bien entendemos que están afectados, están asumiendo que es que su urbanización es una urbanización cerrada que nadie puede transitar por ella, y sí les tiene que quedar muy claro que no, no es una urbanización cerrada, que el espacio público es de todos y que las vías son de uso de propios y extraños, entonces, la circulación por la vía no la podemos restringir” expresa.

Asimismo, reconoce que el pasado 10 de agosto, los habitantes del sector radicaron un derecho de petición quejándose por la situación, el cual fue respondido el 28 del mismo mes y donde, además, se informaban las acciones que se tomarían desde la Subsecretaría. Además, cuenta que el 26 de septiembre se realizó una reunión con la comunidad, donde la dependencia de Movilidad escuchó a los habitantes del sector y se plantearon posibles alternativas.

“Esa es la carrera 46, que es subiendo. Con el fin de darle una circulación adecuada, se tomó, como medida transitoria, en las horas pico, 6:30 a 7:30-8:00 a.m., y 5:00 a 6:30-7:00 p.m., mantener un puesto de mando de control para reencausarles las circulación y la distribución de los vehículos y se hizo un cambio en ese sentido, donde se va hasta más arriba, por toda la carrera 46, la calle 40aa, donde se hace un giro hacia la izquierda como para hacer una especie de “U” o de vuelta a la manzana a la Urbanización y eso nos permite desembotellar el giro a la izquierda que está para el ingreso de la Universidad Católica”, explica la Subsecretaria de Movilidad.

Además, afirma que, entre las medidas que está tomando la dependencia se encuentra el monitoreo constante a través de las cámaras de seguridad en el CMC, medio por el cual van identificando los vehículos que se encuentran mal estacionados. También, en el sector se cuenta con al acompañamiento de Agentes de Tránsito, quienes permanecen tanto en horas pico como en regulares, y son ellos quienes informan acerca del flujo vehicular y del represamiento del mismo y, dependiendo del caso, “disponemos de la grúa o de los cepos para hacer la inmovilización de los vehículos. Estas son las acciones que ha hecho como la Secretaría de Movilidad”.

En cuanto a la responsabilidad de la UCO frente a la situación, dice Karen Tobón, el municipio no pude exigirle a la institución que tome medidas frente al caso, no obstante, manifiesta que sí han tenido acercamientos con ella para trabajar la temática y buscar alternativas que mitiguen el problema.

“Lo primero es que estamos tratando de concertar con la Universidad son posibles soluciones. Ellos también deben de tener claro como Universidad que, si tienen un número significativo de estudiantes con necesidades de parqueo, deben garantizar esas necesidades y esta prestación de un parqueadero para sus estudiantes. Pero eso no significa que nosotros como autoridad de tránsito del municipio tengamos las competencias o podamos, a través de una herramienta jurídica, ejercer alguna acción frente a la Universidad. Nosotros lo único que hacemos son las campañas de sensibilización, el acompañamiento debido a la comunidad y hacer el control efectivo”, dice Tobón.

Medidas que ha tomado la UCO

Por su parte, la Universidad Católica de Oriente ha estado realizando diferentes campañas de movilidad para descongestionar la parte superior de la institución, sector aledaño a las urbanizaciones afectadas, y, aunque estas actividades se implementan desde hace algún tiempo, debido a la situación, la UCO ha buscado fortalecerlas a través de diferentes medios y plataformas institucionales.

Las campañas se realizaban con el público interno de la Universidad, pero, ahora, debieron expandir el horizonte y mostrar las acciones, también, al público externo. Por lo cual, las redes sociales como Facebook y Twitter se convirtieron en una herramienta necesaria para apoyar y visibilizar dichas estrategias.

También, como medida para mitigar la problemática, la UCO decidió que los empleados debían parquear, únicamente, en el estacionamiento de la parte baja, lo cual, apunta a reducir el flujo de la carrera 46 y el congestionamiento de la calle 40aa. Asimismo, la institución motiva a su personal para que use la bicicleta, no solo en sus días de pico y placa, sino como un método de transporte habitual; además invita a los empleados para que varios se transporten en un mismo vehículo.

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