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Samuel Carmona Cardona: Campeón de Chanalería, Campeón de Vida

“Un ser de luz”. Esa es la descripción general que Wilson Andrés Carmona Ramírez y Claudia Marcela Cardona Rivera dan acerca de su hijo Samuel Carmona Cardona, un joven de 13 años que, efectivamente, brilla, no solo por el oro de sus hebras y el tono de su tez, sino, además, por la seguridad con la que impacta y alcanza cada meta que se propone, superando obstáculos y situaciones que, tanto en la vida como en el deporte, se le han presentado.

Su apariencia cotidiana no refleja la práctica que lo apasiona, sin embargo, no necesita esa vestimenta característica para mostrar que lo suyo es la elegancia, la seguridad y la distinción, aspectos que intensifica cada vez que adopta el papel de chalán y se fusiona con un potro, formando así el binomio perfecto.

Siempre rodeado de caballos

Samuel Carmona Cardona nació rodeado de caballos. Desde que comenzó con la etapa de gateo, cuentan sus papás -Wilson Andrés y Claudia Marcela-, siempre quiso estar cerca de los potros, por lo cual, fueron relacionándolo con ellos, reforzando, de esta manera, el amor y gusto del niño por los corceles. Así, cuando Samuel cumplió tres años, sus padres lo ingresaron a una escuela de chalanería y, al ver su talento, quisieron darlo a conocer, inscribiéndolo en una feria realizada por la entidad gremial Asdesilla, en Sabaneta, en la modalidad Cabresteritos, competencia donde, afirman sus padres, “se robó las miradas de los jueces y del público”, puesto que, los cautivó su naturalidad y serenidad al montar, así como también, el contacto con el caballo, por lo cual, se hizo merecedor de un reconocimiento.

Cuando cumplió los cuatro años, Samuel tuvo la oportunidad de participar en un Mundialito de Caballos, evento que se realiza en El Carmen de Viboral, lugar donde volvió a brillar y a destacar por su seguridad y disfrute mientras montaba. “Los jueces decían impresionados que qué naturalidad del niño”, aseguran los padres.

Una noticia inesperada

El pequeño chalán disfrutaba cada vez más de su vínculo con los caballos, el montar ya era un hábito para él. Sin embargo, cuando tenía cinco años, Samuel se vio obligado a alejarse de los corceles y de cualquier otro animal que pudiera complicar su situación. El niño había sido diagnosticado con leucemia.

Según los padres del montador, este tuvo que pasar dos años fuera de contacto con los animales, puesto que, durante el tratamiento, fue uno de los requerimientos elementales para evidenciar la mejoría y evitar otros inconvenientes en la salud del pequeño. No obstante, Samuel no se alejó por completo de los caballos, pues, como se dijo, siempre ha estado rodeado de ellos. “A él lo que lo tranquilizaba era que su cuarto tenía dos ventanas y al lado de sus ventanas tenía las pesebreras, entonces él siempre estaba viéndolos pasar, no los podía tocar, pero los podía ver”, cuentan Wilson y Marcela.

Dicha situación no logró opacar la luz que emana Samuel, pues, como pocos, continuó con su camino y pudo fijar su mirada en otros ideales, en los cuales también se destacó y brilló.  Así, durante el tratamiento y la época de recuperación, de chalán pasó a ser futbolista, deporte donde obtuvo el título de “Goleador del Torneo del Año”, en el equipo del Nacional.

El Vencedor

Cuando tenía siete años, Samuel superó el tratamiento y retomó el contacto con los animales, siguiendo las precauciones necesarias para no recaer. Según sus padres, luego de terminar las quimioterapias, tenían un plazo de cinco años para definir si el procedimiento que se le había hecho al pequeño sí había sido efectivo. Durante este tiempo, Samuel siguió en el fútbol, pero siempre enfocado en su verdadera pasión: los caballos.

Al pasar el tiempo de prueba, la familia Carmona Cardona al fin recibiría la noticia que marcaría su futuro: Samuel había salido victorioso de aquella batalla, convirtiéndose así en El Vencedor.

De regreso al ruedo

En el 2017, año en el que Samuel reafirmó su título de Vencedor, quiso retomar sus pasos, cambió los balones, los guayos y las espinilleras por la silla, el sombrero y la rienda. Para ese momento, el joven chalán tenía 12 años.

Una vez tomó la decisión de retomar la equitación, sus padres decidieron ingresarlo a la Escuela de Chalanería de Asdesilla, lugar donde compitió y obtuvo en cuarto lugar en una válida nacional. A partir de ese momento, Samuel se sintió motivado y, aprovechando que el negocio de sus padres cuenta con caballos, comenzó a montar frecuentemente y estudiar a los potros, logrando con esto dominar la temática y tener mayor seguridad a la hora de exhibir estos equinos en diferentes ferias y escenarios ecuestres.

Samuel es un apasionado por los caballos, el gusto y el amor que siente por estos majestuosos animales es más grande que el miedo y el dolor que pudo haber sentido cuando, en diciembre de 2016, una yegua asustada le cayó encima, lesionándole una costilla y dejándolo por casi ocho meses incapacitado y sin poder practicar. Sin embargo, y pese a los baches que ha tenido en su carrera como chalán, el joven sigue y no se desmotiva ni permite que las circunstancias impidan continuar con ese gran sueño.

A finales del 2017, mientras miraba las redes sociales, Samuel se enteró del Campeonato Mundial de Chalanería en Estados Unidos y no pensó dos veces para decirle a sus padres que lo inscribieran. Para esto, el montador retomó sus clases en la Escuela de Asdesilla, siempre fijo en una meta: ser el Campeón.

De camino al Campeonato Mundial

En octubre del 2017 Samuel comenzó las válidas para clasificar y conformar la Selección Colombia cuando ya se habían realizado siete competencias de doce que se necesitaban para obtener un buen puntaje, por lo cual, si quería alcanzar su meta, no sería una tarea fácil, puesto que su esfuerzo debía ser mayor para alcanzar la puntuación requerida, “se tenía que subir al podio casi que en todas las competencias y este hombre se metió en la mente que iba a ser Selección Colombia y que iba a ser campeón mundial”, aseguraron sus padres.

Poco a poco el joven fue acumulando triunfos: “ganó medalla de oro en Asdesilla, ganó medalla de plata en Sogamoso, luego ganó otra medalla de plata en Asdesilla, luego ganó bronce en la Nacional”, cuentan Wilson y Marcela. Aunque su puntaje fue muy bueno, y más considerando que solo participó de 5 clasificatorios, en joven caballista no calificó directamente a la Selección Colombia, empero, no todo estaba perdido, pues logró quedar como primera reserva, dejando una puerta entre abierta para este gran competidor.

La noticia no fue muy acogedora para el montador, pues sentía que su sueño de ser Campeón Mundial se había esfumado, sin embargo, el destino le demostraría lo contario, cuando días después fue convocado para formar parte del equipo de la Selección Colombia, quienes recibieron la noticia fueron sus padres y describieron el momento como muy emocionante, por lo cual, su padre, Wilson, no pudo contenerse y quiso contarle inmediatamente a Samuel.

-Marcela: yo le dije que no le contara, y preciso…

-Wilson: quién se va a guardar semejante felicidad, de saber que el hijo de uno es Selección Colombia y que va a ir a Estados Unidos a representar a Colombia en una mundial, a representar a un país.

-Samuel: Yo ya iba a salir para el colegio, entonces me contó así de afán. Yo me fui todo contento.

El Campeonato Mundial

Para llegar hasta Ocala, Florida, la familia Carmona Cardona recibió apoyo de muchas personas que creyeron en el potencial de Samuel, y él les demostró que su confianza y soporte no había sido en vano. El Vencedor había superado otro reto: Ser el Campeón Mundial de Chalanería.

“Este pequeñín ir a Estados Unidos y hacer sonar el himno de la República de Colombia para el mundo en otro país (…) Nosotros llorábamos de la emoción y fue muy emocionante ver cómo hizo llorar a todo ese coliseo, los jueces, la mesa directiva… la gente de otros países lloraba de verlo a él como brilló en esa competencia, porque él brilló. Él brilló tanto que la gente de verlo a él llorar y darle gracias a Dios, porque él levantó el sombrero y se echó la bendición y lloró, y nos hizo llorar y vibrar a todos… ese fue un momento muy lindo”, expresaron los padres.

Don Samuel de las Fallabelas

En el año 2015, para el cumpleaños número 10 de Samuel, su papá, Wilson, quiso darle una sorpresa: su primer potro, el cual venía acompañado de la tricolor en el cuello, además de unas significativas palabras por parte del padre. Cuando el caballo sea grande, cuando ya sea un potro de arrendar, de amansar y de competir, este potro va a ser un campeón y tú los vas a montar y vas a ser campeón con él.

De este modo, el pequeño chalán no tuvo otra opción que buscarle el mejor nombre a su corcel, por lo cual, pensando en varios puntos y aspectos, decidió llamarlo Don Samuel de las Falabellas, “porque cuando sea la hora de competirlo va a sonar muy bonito en el micrófono y en los parlantes que diga Don Samuel de Las Falabellas, montado por su propietario Samuel Carmona”, dijo en ese momento el montador.

Lo que viene

El estar sobre un caballo le produce a Samuel adrenalina, pues sabe que son animales majestuosos, con gran poder e ímpetu, características que hacen despertar, aún más, su pasión y gusto por ellos, por lo cual, el joven dice que en su futuro se ve montando los mejores caballos del mundo.

Por el momento, Samuel Carmona Cardona continúa practicando y perfeccionando cada vez más su técnica y, así, ser uno de los chalanes más reconocidos en el ámbito internacional. En dos años se realizará otra competencia en Ecuador, por la cual, el montador se está preparando y mentalizando para traer, nuevamente, el triunfo a Colombia.

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