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Tejiendo Laberintos, una obra que refleja la cotidianidad y el conflicto del Oriente Antioqueño

El arte se percibe como una expresión de quien lo crea y lo siente. Hay quienes ven arte en la música, en la literatura, en la pintura y hasta en la misma naturaleza, y hay quienes unen cada una de estas expresiones para mostrar un sentir o, simplemente, para ayudar a otros a descubrir un poco de sí mismos, pues habrá quien se identifique con lo que un artista creó, hasta llegar al punto de mimetizarse con esa pieza, con esa parte del autor.

Argiro de Jesús Quinchía Ortiz, oriundo de El Santuario y actual director de la Escuela de Bellas Artes de su municipio, es uno de esos artistas que busca que quien observe sus obras se identifique con el leguaje que esta usa, además de brindar un aprendizaje o enseñanza acerca de un tema específico. “Obviamente cada quien hará una lectura distinta de acuerdo, no solo a su edad, sino también a su cultura y su forma de entender el mundo” dice.

Este artista se dedica a la pintura, no obstante, toma elementos de diferentes disciplinas y/o temáticas para crear sus piezas y mostrar -mediante trazos, colores y figuras- la cotidianidad que lo rodea.

Cuenta el Director que desde muy pequeño tuvo contacto con el arte, sin embargo, fue en el colegio cuando comenzó a sentir afinidad por la pintura, pues el contacto con docentes de artística, libros e historias de arte, lo motivaron para inclinarse hacia esta práctica. Además, afirma que sus primeros referentes fueron santuarianos, “el maestro Francisco Claver Ramírez, a quien respeto mucho, ya ha fallecido, gran retratista, muralista, vitralista; y, también, una artista que vive aún, María Elena Montoya, de la que también tuve la posibilidad de ver sus pinturas”.

En cuanto a sus primeras obras, afirma que hay dos a las que les tiene gran cariño, puesto que no tenían ninguna pretensión técnica ni temática, estas son la Virgen Dolorosa y un Eccehomo. “La Dolorosa la recuerdo con mucho cariño porque fue la que colocaron en el féretro de mi madre cuando murió y un Eccehomo, que hoy lo veo yes una pintura totalmente desproporcionada y mal hecha”, relata Argiro Quinchía.

Durante todo su recorrido como artista, asegura que ha pintado alrededor de 250 obras, entre dibujos, murales y pinturas al óleo, todas ellas usando diferentes técnicas e inspirándose en lo que lo rodea, su entorno, y las problemáticas del país, principalmente del Oriente Antioqueño, desde la época de 1997, tiempo en el que, dice, tomó la pintura “muy en serio”. También, cuenta que cada obra que termina es la que, en ese momento, lo impacta y le gusta, no obstante, enfatiza en que sus dos primeras pinturas, además de las obras de su familia, esposa, hijos y padre, son las que más lo han marcado como pintor.

El Maestro Quinchía ha tenido la oportunidad de exponer su arte en muchos lugares, según él sus obras han estado en Palacios de la Cultura de municipios como El Santuario, Rionegro, Marinilla, entre otros; en el Centro Comercial Oviedo, en Medellín, y en diferentes ciudades de Colombia. Asímismo, asegura que varias de sus obras se encuentran en países como Suiza, Estados Unidos, España y Guatemala.

Tejiendo Laberintos

La más reciente obra de Argiro Quinchía Ortiz la nombró Tejiendo Laberintos, según él, la obra se consolida como “una colección de varias épocas”, donde fueron creadas diferentes series como Pequeñas Memorias, Cautivas, Rasgos de la Palabra, Máscaras y Laberintos, dichas obras fueron inspiradas en la cotidianidad y en “los caprichos” del artista. “Tejiendo Laberintos es una colección de varias series de caprichos, que son obras que están relacionadas con personajes de la literatura que he leído, personajes del pueblo, personajes que me rodean en mi cotidianidad aquí en el municipio de El Santuario” afirma.

Además, dice que la obra muestra “preocupación por la violencia que se tuvo en el Santuario entre los años 2000 y 2005”, así como también un “sentimiento profundo” hacia lo cotidiano, no solo del país o de su municipio, sino de su vida y de las personas que lo rodean.

El Maestro Quinchía tiende a usar la técnica de óleo sobre tela u óleo sobre lona, sin embargo, expresa que le gusta usar diferentes materiales como madera, arena, aserrín, hojas secas, metales como clavos oxidados, láminas oxidadas, entre otras, pues trata de explorar diversas técnicas y medios para hacer su trabajo. Por su parte, la obra Tejiendo Laberintos, la cual está compuesta de 35 pinturas, fue elaborada en óleo y acrílico, además está estructurada con ensambles y técnicas como el collage y la intervención.

Según el autor de Tejiendo Laberintos la obra está dirigida a todo público, pues, tanto grandes como chicos pueden aprender de lo que esta refleja. “Qué rico que los niños puedan ir allí y tener una conversación con ellos acerca de qué ocurre con esas obras que parecen, a veces, tan extrañas, tan raras” expresa.

También, cuenta que sus obras no son de un instante, pues esta última “inició en el 2012, con Los Rasgos de la Palabra”, pues fue una colección de los escritores que ha leído él y sus amigos y por quienes se dejó inspirar.

En cuanto a su manera de trabajar, dice que prefiere hacerlo solo, pues,creo que es parte de la intimidad del taller y de los caprichos que uno tiene respecto a los temas, porque los temas también son muy íntimos, a pesar de que es un tema muy social y, yo creo que, por el carácter de la obra, es muy complicado uno buscar quien le ayude” sostiene.

Por último, el Maestro Argiro Quinchía quiso invitar a todas las personas para que asistan a la obra Tejiendo Laberintos, la cual se está exponiendo hasta el 31 de mayo en el Teatro Popular de Medellín. “Invitar a toda la comunidad, a todos los interesados en el arte y a los que no se interesan también para que empiecen a interesarse, para que visiten la exposición y se dejen tocar por esta obra Tejiendo Laberintos, para que creen también su propio laberinto o para que sean el Minotauro que está en el laberinto, para que sean ese Hilo de Ariadna que recorre el laberinto, para que encontremos también nuestro propio camino en esta existencia”.

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