Con bebés robóticos hacen campaña contra embarazo juvenil en Marinilla

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“Es tu decisión” se denomina la campaña emprendida por la Secretaría de Salud y Protección Social de Marinilla, para llamar la atención de las niñas y adolescentes sobre los riesgos del embarazo no deseado, para la cual las ponen en condición de madres para que comprendan la responsabilidad que implica tener un bebé.


Fernando Quintero, Coordinador de Salud Pública de esa dependencia, explicó que el programa está dirigido a estudiantes de 8°, 9° y 10° grado de las instituciones oficiales de la zona urbana del municipio y lo que se pretende es que los muchachos tomen decisiones conscientes, basadas en experiencias reales. “Este programa tiene una fase de educación y otra fase de experiencia. La fase de educación consiste en una serie de talleres en donde los alumnos aprenden una serie de habilidades para la vida, enfermedades de transmisión sexual, métodos de planificación familiar, sacar costos sobre cuánto cuesta sostener a un bebé mensualmente, entre otros asuntos. Posteriormente se les entregan muñecos simuladores robóticos muy parecidos a los niños reales, los cuales lloran, deben ser alimentados, cambiarles pañales, controlarles las fiebres y dolores de cabeza, lo más usual en un niño. Cada que tiene una necesidad, el bebé manda una señal a una aplicación y todo se parametriza en un computador, por medio del cual los encargados del programa se dan cuenta en tiempo real lo que está pasando con el bebé y si los jóvenes les están dando los cuidados que requiere. Incluso colocamos una aplicación para que los muchachos tengan los bebés en sus casas, para que estén pendientes si deben vacunarlos, o llevarlos al médico si presentan síntomas de alguna enfermedad”.
Añadió el funcionario que no se pretende incentivar a las jóvenes a que se embaracen, sino a que experimenten cómo es tener un bebé en la vida real. Son 50 bebés simuladores que se entregan a estudiantes los fines de semana para que sepan las obligaciones como padres y los cuidados que demanda un niño todos los días, a todas las horas, y si el alumno o la alumna quieren salir a divertirse o a hacer alguna actividad fuera de la casa, saben que tienen que llevar y cuidar al niño.

Disminuir el embarazo no deseado
Este programa se adoptó teniendo en cuenta que cada vez son más las niñas que tienen relaciones sexuales a temprana edad, con el peligro que conlleva quedar embarazadas o con enfermedades de transmisión sexual.
El proyecto se complementa con la aplicación de la vacuna contra la Difteria, Tétanos y Tosferina a las jóvenes y es así como en lo corrido del año se han aplicado más de 500 vacunas, cuando antes no pasaban de 200 al año.
“Hacemos esta campaña para que los muchachos puedan tomar decisiones conscientes, que un embarazo no es un juego y esperamos que este mensaje les quede, que ellos piensen primero en educarse, en formarse, en tener una libertad mental y económica para poder tener una familia”, expresó Fernando Quintero.
Cuenta que con los bebés simuladores los muchachos están tomando la experiencia de una forma muy significativa, lo cual es satisfactorio para los funcionarios de la Secretaría de Salud y Protección Social de Marinilla, a cargo de la doctora Michely Zuluaga Duque, quien llevó la idea de los bebés robóticos.

Experiencia muy dura
Para Yesid Carvajal, alumno de la Institución Educativa Román Gómez, la experiencia de ser padre es muy dura, más aún para un joven. “Las primeras capacitaciones fueron muy bacanas porque fueron sobre sexualidad, en donde aprendimos cosas que yo no sabía, a pesar de que soy una persona que siempre estoy investigando en Internet y en esos talleres me quitaron muchos mitos. Cuando me entregaron al bebé yo quería que llorara pero no lo hacía y me preguntaba si era que me lo habían entregado sin batería. Me lo entregaron a las 11 de la mañana y más o menos a las dos de la tarde tuvo el primer llanto por comida. En la tarde lloró más o menos cada dos o tres horas, tocó cambiarle el pañal, luego se enfermó de fiebre y me estaba preparando para llevarlo al otro día a vacunarlo, me dormí a las 11 de la noche y a las 11.40 volvió a llorar y no se calmaba a pesar de que le pasaba todos los sensores para descubrir qué tenía; le daba comida, le cambiaba los pañales, le daba medicina, jugaba con él y no se calmaba y así estuvo durante 10 minutos, lo cual me tranquilizó y me volví a dormir. A las 12:45 igual y así cada hora hasta las 7:45 de la mañana, cuando paró como si fuera una alarma para que me levantara, porque a las nueve tenía que ir al parque a vacunarlo, a pesar de que me dormía de sueño. Fue lo más estresante que he tenido en mi vida”.


Cuenta que cuando llegó al parque para que lo vacunaran, todos los estudiantes decían lo mismo, que los bebés no los habían dejado dormir, todos cansados y algunos enojados con ganas de tirar a sus bebés. A mi novia también le habían entregado un bebé y en la mañana me llamó llorando y diciendo que no podía más con ese bebé y lo encerró y se echó tres cobijas encima para no escucharlo y poderse dormir, pero no pudo.
Relata Yesid que en su casa sus papás lo regañaban porque no aguantaban el llanto del bebé, porque suena muy fuerte y se escuchaba en toda la casa. Trataba de taparle el parlante pero ni así disminuía el ruido y todos amanecieron trasnochados. “Después de la vacuna, al medio día lloró por comida y estuve media hora dándole comida y no se calmaba y así siguió toda la tarde”.
Cuando llegó la noche, Yesid se estaba preparando psicológicamente para poder dormir, pero a las 11:40 volvió a llorar y así lo hizo unas cuatro veces durante toda la noche. Relata que al día siguiente fue a una papelería a comprar material para un trabajo, colocó el bebé sobre una vitrina y se ganó el regaño de un señor que le dijo “Qué irresponsabilidad dejar un bebé ahí”.


Este estudiante aprendió, primero, que la paternidad es muy difícil, tener un hijo es muy complicado, tiene muchos gastos, hay que cuidarlo tiempo completo, produce estrés. “La experiencia es muy bacana porque le enseña a los jóvenes que de verdad deben cuidarse, que la sexualidad no es un juego, que es algo muy serio, que están jugando con un tema que es demasiado serio, que existen muchos métodos anticonceptivos que los jóvenes ni siquiera conocen. Es un proyecto que, aparte de que la pasé muy mal, lo deja a uno curado de querer tener un hijo, a menos que sea cuando uno se haya desarrollado completamente. Es un proyecto que necesitan todos los jóvenes para que de verdad se sensibilicen de lo que es tener un bebé”.

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