Estar en prisión puede llegar a ser una pesadilla, pero otra inicia al momento de recobrar la libertad, desde abrir una cuenta en un banco, acceder a un contrato de alquiler de vivienda, conseguir un empleo y decenas de trámites se ven obstaculizados para estas personas por los antecedentes penales, a pesar de que hayan pagado sus condenas y estén a paz y salvo con la justicia, la condena social es una realidad.

 

En Colombia hay dos maneras de quedar libre. La primera es la libertad condicional y la segunda es cuando el condenado finaliza la sanción que le impuso la justicia. En este caso, el pospenado no queda sujeto a ninguna supervisión diferente a la de cualquier ciudadano.

La empresa Transferencia Agrícola Colombia SAS, desde el año 2016 y tras la iniciativa de su gerente Administrativa la Ingeniera Jehny Villalobos, comenzó a realizar una labor humanitaria con el proceso de inclusión, estudio, capacitación y acompañamiento para las personas que se encontraban recluidas y próximas en quedar libres, ofreciendo una oportunidad laboral una vez quedaran en libertad.

“Cada vez son menos las oportunidades laborales que tienen estas personas que ya han cumplido su condena y existe mucha mano de obra calificada y de gran calidad esperando una oportunidad para ingresar al sistema laboral, solo se requiere de eso, de una oportunidad para realizar esa transición y cambiar su vida para bien,  beneficiando también a la  sociedad”, comenta la ingeniera Villalobos. Agrega que no se puede estigmatizar a quienes estuvieron privados de la libertad, porque ya cumplieron su condena y un gran porcentaje está preparado para demostrar que son valiosos, que están resocializados y preparados para ingresar al mercado laboral. Eso lo hemos entendido como empresa y como humanos.

 

“Ha sido una experiencia muy enriquecedora como organización y como equipo de trabajo. Conocer las historias y evidenciar la transformación motivada por el amor propio, la familia, los hijos y la vida es una fuente de inspiración para todos. Ver el agradecimiento de cada uno de ellos, evidenciando que no hay mejor motor que las ganas, además de un cariño enorme hacia Transferencia Agrícola Colombia SAS. Es gratificante saber que aportamos con acciones reales a la transformación de vidas, puesto que al dar una oportunidad laboral a estas personas, no solo afectas positivamente a esa persona, sino a todo su círculo familiar”, afirma Villalobos.

Ellos trabajan en todos los frentes para ser un negocio inclusivo, frente a la operación no han tenido dificultades relacionadas con la vinculación de estas personas, por el contrario, es un proceso equitativo tanto en los criterios de selección, evaluación y el seguimiento en el desempeño laboral, el cuál es igual para todos los aspirantes a un puesto de trabajo.

 

Aprendizaje de vida

El poder que tienen las segundas oportunidades. “Nos dejamos llevar por los prejuicios, nos limitamos a ver lo que está al frente, sin generar una conexión emotiva y real con las personas que nos rodean para entender el trasfondo de las circunstancias. Brindar segundas oportunidades es derribar esa barrera, reconocer cómo la gratitud y la confianza depositada en una persona puede ser el mejor motor para dar lo mejor de sí, con un total sentido de pertenencia al poder identificar su potencial y lo mejor de sí mismo como ser humano”, señala Villalobos.

Los pospenados actualmente en la compañía son 12, han tenido muchos más que estuvieron de paso, adquiriendo conocimiento y experiencia laboral para regresar a sus núcleos familiares por fuera del Departamento de Antioquia, pero retornan con una habilidad, conocimiento técnico y experiencia laboral necesaria para de nuevo incorporarse al mercado laboral donde viven sus familias, ellos han aprendido que como empresa y seres humanos tienen la posibilidad de cambiar vidas y familias, de ser modelos. Explica que las vinculaciones se han hecho cumpliendo sus procesos internos y quiere invitar a las personas que están privadas de la libertad a que una vez la recobren “vivan en el camino de la legalidad y el trabajo digno”.

“Desde que iniciamos este programa hemos pensado que nuestro crecimiento tiene mayor sentido si va acompañado de responsabilidad social. Como empresa sentimos la necesidad de hacer lo correcto y encontramos una gran oportunidad al apoyar a los internos de regreso a la libertad que han redimido sus deudas con la justicia, dando una oportunidad laboral y contribuyendo a recuperar su autoestima con un trabajo digno”, acotó la Ingeniera.

Invitamos a todas las empresas que se animen y sean parte del cambio, a cambiar los estigmas sociales y entender que todos merecemos una segunda oportunidad, les aseguro que se sorprenderán de todo lo positivo que ellos traerán a sus empresas.

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