De residuo peligroso a cemento flexible

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Por sus componentes y tamaño, las llantas son uno de los residuos tóxicos más problemáticos del mundo. Investigaciones de estudiantes de pregrado y posgrado buscan su aprovechamiento para generar asfalto y baldosas con características especiales.

Baldosa a base de caucho. Foto: cortesía EcoReproducts.

Cada año se desechan alrededor de 400 millones de llantas en el mundo, se calcula que solo la mitad de ellas son recicladas. Es decir, año tras año, queda a la deriva en el planeta una cantidad de estos desechos similar al número de habitantes de Brasil —208 millones de personas—.

Por ello, investigadores de la Universidad de Antioquia reutilizan estos residuos con el fin de explorar nuevas aplicaciones para la fabricación de asfalto y baldosas, lideradas por el profesor Henry Colorado, director del grupo CCComposites de la Facultad de Ingeniería. El polvo, el grano y los trozos pequeños de caucho de llantas recicladas se convierten en la materia prima del cemento de caucho.

«Con estos polvos procesados a escala industrial fabricamos baldosas a base de caucho y probamos distintas aplicaciones. Usamos diversas concentraciones, distribuciones y tamaños de partículas. Gracias al trabajo en conjunto con la empresa Prismacaucho y al apoyo del ingeniero Juan Carlos Salazar, creamos una fórmula para tener baldosas más delgadas y flexibles. Les realizamos pruebas físicas, químicas y, a partir de los resultados, hemos realizado diversas publicaciones en revistas científicas», destacó Carlos Fernando Revelo Huertas, ingeniero químico y estudiante de la Maestría en Ingeniería de Materiales de la Universidad de Antioquia.

Para obtener granos y polvo de caucho, se retira el material metálico de la llanta y el caucho pasa por molinos de trituración primaria y secundaria. Las características del polvo permiten que sea usado en múltiples aplicaciones, como mezclas de asfalto, y para mejorar otras propiedades.

«Diseñamos baldosas de caucho para ambientes que requieren mayor resistencia, como escenarios deportivos, gimnasios, parques de juego o jardines infantiles, además reduce el impacto ante un golpe. Son versátiles, fáciles de instalar y se adaptan al ambiente gracias al uso de resinas de alto rendimiento con fibras o partículas», agregó Revelo.

Los experimentos realizados en la investigación demostraron que usar llantas recicladas para la fabricación de cemento constituye un proceso económico y fácil de escalar a la industria, que requiere de gran cantidad de neumáticos, lo que beneficia al medio ambiente y aporta a la economía. La investigación obtuvo el primer premio en la categoría «posters» del encuentro anual de la Sociedad de Minerales, Metales y Materiales, TMS 2019, en San Antonio, Texas.

El problema, parte de la solución

Las llantas que se fabrican con caucho, acero y químicos como el petróleo y el azufre, tardan entre 100 y 400 años en biodegradarse. La Unión Europea incluyó a las que están fuera de uso en la lista mundial de residuos tóxicos y peligrosos.

Su desecho inadecuado está relacionado con problemas de salud pública y efectos ambientales y económicos adversos asociados a la contaminación. Acumulan agua y son criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades; obstaculizan y alteran los caudales de ríos y quebradas, desencadenando deslizamientos e inundaciones.

Si una llanta está sumergida por mucho tiempo, los químicos solubles afectan la fauna y la flora hídrica. Cuando están secas son altamente inflamables, si se queman el humo se esparce en el ambiente y transporta gases tóxicos.

Este residuo representa desafíos para los gobernantes y la industria de la ingeniería colombiana. Por esta razón, desde sus aulas, la Universidad incentiva la búsqueda de soluciones efectivas para minimizar la cantidad de llantas y crear un impacto positivo en el medio ambiente.

Entre las investigaciones para el aprovechamiento de las llantas, han surgido experiencias como la de EcoReproducts, que pasó de ser un trabajo de grado de Ingeniería de Materiales a un emprendimiento. Fabrican pisos flexibles con superficies seguras que se pueden usar en una guardería o en un establo.

«Queríamos aprovechar un residuo como las llantas, transformarlas y ofrecer un producto innovador. Diseñamos, fabricamos y comercializamos pisos flexibles a partir de llantas y excedentes industriales de otros procesos del caucho», enfatizó Víctor Hugo Ospina, ingeniero de materiales egresado de la Alma Máter de los antioqueños y gerente general de EcoReproducts.

Científicos de todo el mundo exploran el reciclaje de llantas para fabricar, además, césped artificial, sandalias, zapatos, obras de arte, artesanías, muebles, adoquines, hormigón, morteros, señales de tránsito, topes de estacionamientos, impermeabilizantes, entre otros.

Caucho en granos. Foto: cortesía EcoReproducts.

Datos de este residuo peligroso

  • Cerca de 1.4 mil millones de llantas nuevas se venden al año en el mundo.
  • Se calcula que en los vertederos de basura se almacenan cerca de 4 mil millones de neumáticos de desecho.
  • En Colombia, la Resolución 1326 del Ministerio de Medio Ambiente establece sistemas de recolección selectiva y gestión ambiental de las llantas usadas y se dictan otras disposiciones.

Por: Jennifer Restrepo de la Pava – Periódico Alma Máter

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