Otro Rumbo Fundación, una apuesta por la salud mental

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Tabú, costosa y difícil de acceder: estos son los factores que pueden caracterizar la salud mental en la actualidad, pero que, desde Otro Rumbo, buscan dejar en el pasado para brindar a aquellos que más lo necesitan el mejor acompañamiento posible, con un servicio integral y asequible.

 

Por: Santiago Restrepo Ramos

COMUNICACIÓN SOCIAL UCO, santiago.restrepo2843@uco.net.co

 

La Fundación Otro Rumbo, cuyo nombre surge como una invitación a plantear otro camino, otra alternativa, decidió llegar a las personas más necesitadas. Esta es una Fundación nacida en el 2013 que busca prestar atención psicológica a todo tipo de personas, principalmente en su sede en Marinilla, donde cuentan con aproximadamente ocho trabajadores, de 16 que fueron antes de la pandemia.

 

Como es natural, la situación de la contingencia trajo consigo muchos retos para Otro Rumbo, pero no detuvieron su labor en el municipio y la región, con un impacto en este momento de más de 400 personas con sus acciones. A la cabeza de este proceso está Verónica Gonzáles, Psicóloga de la UCO, con especialización en Farmacodependencia en la Universidad Luis Amigó, quien es la fundadora y directora de Otro rumbo.

 

EL ORIENTE habló con Verónica sobre la historia, la evolución, la realidad y otros aspectos de Otro Rumbo.

 

¿Cómo surge Otro Rumbo Fundación?

Otro Rumbo surgió con la idea de trabajar con personas con consumo de sustancias psicoactivas y otros problemas que pudieran derivar en adicciones, para hacer atención ambulatoria. Pero siendo una población difícil que requiere una compañía y de hacer que las familias tomen conciencia, se nos fue limitando mucho el campo de acción. Entonces para el año siguiente, (nosotros empezamos 2013), decidimos que no íbamos a limitar la atención a este campo, sino que íbamos a prestar servicio a todo lo que requiere ser tratado por psicología. En 2014 empezamos a ofrecer servicios a todo tipo de personas: niños, adolescentes, adultos, con cualquier tipo de problemática que tuviera que ver con psicología.

 

Teniendo en cuenta que la salud mental es un tema complejo de promover debido a los tabúes que tienen las personas y las instituciones ¿Cuáles son las barreras que encuentran en el tema de la salud mental?

 

La primera, es que los servicios de salud mental presentan barreras de acceso a toda la población, porque si no se tienen recursos para pagar un Psicólogo, un Psiquiatra o un Neurólogo particular, no se puede acceder a ellos fácilmente, es muy costosa la atención en esta área de la salud. Además, si vamos a la EPS, la barrera es muy grande, porque una cita con un Psiquiatra es cada seis meses o cada año, una cita psicológica cada 20 días o cada mes, de media hora como mucho, cuando los procesos requieren ser cada ocho días. Por lo tanto, para la población de escasos recursos, eso es una cosa muy costosa y difícil. Así mismo nos encontramos con la segunda barrera, y es que la cultura de la salud mental es muy pobre. Es un estigma.

 

Luego de estos más de 7 años al servicio de la comunidad ¿cuál ha sido la anécdota o caso más bonito que recuerde?

 

Nosotros en 2016 iniciamos una apuesta muy bonita, pero que le costó financieramente mucho a la Fundación, porque empezamos a trabajar ofreciéndole atención psicológica a población de estratos 1 y 2 a costos muy bajos, casi a valor simbólico. Nos aventuramos a eso buscando donaciones, pero no llegaron todas las que nos prometieron, no fueron suficientes. Y eso nos tocó dejarlo. Lo bonito que recuerdo de esa época fue que nos encontramos con un caso muy conmovedor. Un señor de una vereda de Marinilla, que muchas veces venía a consulta a traer a sus nietos, a los cuales él estaba criando. El señor muchas veces venía caminando desde la vereda ¿Y por qué me parece tan significativo? Porque para muchas personas estar en un espacio como estos les da pereza… pero este señor hacía el sacrificio, no le quedaba fácil venir cada ocho días, pero quincenalmente venía acá y nos traía a sus nietos, así fuera caminando.

 

¿Hubo algún incremento en las situaciones que afectan la salud mental durante el tiempo de pandemia?

 

A raíz de la pandemia se incrementaron los casos que afectaban la salud mental: los cuadros de ansiedad, los cuadros de depresión, las ideaciones suicidas y demás conductas suicidas, y los consumos de sustancias psicoactivas. Ahí fue donde para nosotros apareció la oportunidad de seguir sirviendo y de estar ahí, luchando para poder atender lo que iba surgiendo. Y efectivamente, en el último trimestre del año pasado, empezó a haber mayor demanda de atención que en los nueve primeros meses del año.

 

Más allá de estos problemas, desde hace algunos años atrás se ha visto la aparición de muchas situaciones que afectan la salud mental ¿por qué surgen estos problemas?

 

De hecho, desde antes que apareciera la pandemia en 2019, ya había unas cifras muy alarmantes de parte de la Organización Mundial de la Salud, hablando de que se habían incrementado considerablemente los casos de trastornos depresivos, de ansiedad, de estrés y de conductas suicidas a nivel mundial. Todo esto podría darse por múltiples factores, es la manera en la que estamos viviendo de unas décadas hacia acá, de algún modo hemos ido acelerando nuestro ritmo de vida; también son las condiciones económicas en las que se está viviendo en muchos lugares del mundo, de extrema pobreza, que dentro de la precariedad, lleva entonces unas condiciones de dificultad para la educación, para la formación, para el acceso a lo laboral, hacinamiento, etc., todas estas condiciones de vulnerabilidad van generando que las personas detonen problemas a nivel emocional, mental e integral.

 

Entonces ¿cómo se pueden prevenir estos factores?

 

El factor principal ahí es la educación, es darle prioridad, es decir “venga, que debemos cuidarnos, la salud mental es el pilar de nuestra existencia, si nosotros no estamos emocionalmente bien, toda nuestra integralidad se va a ver afectada”. Por lo tanto, insisto en que el cuidado de la salud mental es básico; pero tristemente los recursos para atender temas que tengan que ver con la salud mental son cada vez más cortos, si vamos a ver en los programas que se están efectuando hoy en día en municipios, departamentos y en la nación, el presupuesto es muy bajo, y en muchos municipios, es nulo. Entonces si desde los niveles estatales no hay esta intención de invertir para poder que se hagan esos procesos de prevención de las problemáticas y de la promoción de la cultura de la salud mental, nosotros los profesionales que atendemos podremos seguir haciendo ese trabajo por nuestra parte, va a ser titánico e importante; pero va a ser un “saludo a la bandera” de una forma u otra.

 

Dadas las dinámicas que se dan en Marinilla y en la región ¿Cuál es el aporte que ustedes dan al desarrollo del municipio?

 

Nosotros estamos promoviendo esa sensibilidad y esa conciencia de que el cuidado de la salud es un cuidado integral, y que nosotros estamos generando mayor sensibilidad en esta dimensión que concierne a la salud mental; pero le estamos diciendo “ojo, que no es solamente la salud mental, sino la salud física. Nosotros estamos sembrando colectivamente esa semilla de “cuidémonos entre todos” y démonos cuenta de que si en una familia hay violencia intrafamiliar, eso hay que atenderlo, que si una persona está consumiendo, eso hay que entenderlo, que si una persona tiene unos niveles altos de estrés, eso hay que atenderlo… O sea, tener esa conciencia de todo lo que está sucediendo con nosotros.

 

¿Cuáles son los planes a futuro que tienen como Fundación?

 

En el futuro, lo que pretendemos es seguir con la línea de salud mental y  buscamos seguir posicionándonos en la región como una institución líder en procesos de salud mental, y que nos reconozcan porque, además de liderar esos procesos, optimizamos los recursos con los que contamos para poder atender cada vez a más personas y que sigamos trabajando en esa disminución de la barrera económica, de la atención en salud mental, pero también esa barrera social del estigma que limita la búsqueda de atención en este campo. Entonces, nosotros nos queremos posicionar como esa institución líder de trabajo en procesos de salud mental, atenciones individuales, trabajo con empresas, trabajo con instituciones educativas y con comunidades.

Si desea contactarse con la Fundación, puede dirigirse a la siguiente dirección, Cl. 25 #36-04, Marinilla, Antioquia, Sector La Dalia. Celular 313 6154077.  Instagram @otrorumbofundacion,  Twitter @otro_rumbo, Facebook Otro Rumbo Fundación

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