Preocupación por la inseguridad en el Oriente Antioqueño

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Preocupante el aumento de la inseguridad en los diferentes municipios del Oriente Antioqueño, una subregión del Departamento que se creía que ya estaba en paz después de los años de violencia que vivió. Desde el monitoreo constante que realizan los defensores de DDHH de Antioquia, han evidenciado la consolidación y el fortalecimiento de estructuras armadas relacionadas al paramilitarismo con siembra de cultivos de uso ilícito, microtráfico y hurtos.

Homicidios

La tasa de homicidios, si bien ha tenido una reducción en el país, desde el año 2020 y, en comparación al 2019, en las únicas subregiones de Antioquia en las que aumentaron las cifras, han sido en el Suroeste y el Oriente, lo cual merece una lectura de lo que está sucediendo en estas zonas.

Según la Gobernación de Antioquia, hay un aumento del 56.8% en los asesinatos perpetrados en esta subregión, al pasar de 81 casos documentados a esta fecha en 2020, a 127 en lo que va del presente año 2021. La problemática está concentrada en tres municipios: Sonsón, que subió de una a 18 muertes violentas en ese periodo; La Unión, que pasó de 0 a 9; y Nariño, que aumentó de 3 a 7.

Los defensores de DDHH expresan: “lo que se ha podido identificar, principalmente, es la presencia de algunos de algunos actores como: Clan Isaza, la Oficina del Valle de Aburrá, grupos armados del municipio de Bello, las AGC (Autodefensas Gaitanistas de Colombia), también el tráfico de sustancias de uso ilícito, además del control territorial que pasa desapercibido ante las autoridades”.

La Gobernación, por medio de la Secretaría de Seguridad y Justicia, informó que en el mes de julio se evidenció un incremento del 13.1% de homicidios en todo el territorio, equivalente a 146 casos más con relación al mes de julio del año 2020.

Esto permite que los grupos al margen de la ley generen todo tipo de violencias en contra la población que, para este caso en concreto, se trata de una violencia focalizada contra personas jóvenes, algunos de ellos consumidores de sustancias psicoactivas, como estrategia para demostrar su presencia.

 

 

Aumenta la inseguridad en el Oriente

No solo es preocupante el incremento de los homicidios, sino de otras formas de violencia que pasan silenciosas, como el desplazamiento forzado, la desaparición y la presencia de una estructura que genera zozobra y miedo en la población.

“No comprendemos cómo para los grupos armados es tan fácil moverse y controlar algunas zonas sin ser detectados por las autoridades”, expresa Oscar Yesid Zapata – perteneciente al Proceso Social de Garantías por los y las Defensoras de DDHH de Antioquia.

Por la ola de violencia que se viene intensificando en el oriente, se ha conocido la preocupación de las comunidades de los municipios de San Luis, San Francisco, Rionegro, La Unión, El Carmen, Sonsón, Nariño y Argelia. Las autoridades han realizado capturas significativas en las que se logra identificar la presencia de los grupos armados ilegales.

Hace falta más fuerza por parte de las autoridades para desarticular estos grupos y no solo dar unos golpes, puesto que, en la medida que esto ocurre, las estructuras no logran desaparecer por completo y continuan con acción criminal, como ha sido el caso de, por ejemplo, ‘Los Pamplona’, ‘Clan Isaza’, ‘Los Mesa, entre otro grupos que llevan años fortaleciéndose en las zonas.

 

Panfletos

En octubre del 2020, se declaró por parte de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) un Paro Armado y que se vio reflejado en la toma de una de las vías más importantes para el país, la Autopista Medellín – Bogotá. Estos grupos realizaron retenes y pintaron fachadas de viviendas y locales con las siglas del grupo, para demostrar su presencia.

Las paredes de 28 predios amanecieron marcados con mensajes que hacían alusión de su presencia. Además circuló un panfleto firmado por este grupo armado en el que decía estar a favor de la protesta social pacífica, contra los abusos de la fuerza pública, y que rechazaron la supuesta injerencia del ELN y las disidencias de las Farc.

“Para nosotros no cabe en la cabeza entender cómo hay grupos que llevan más de 10 años gobernando unos territorios muy claros y específicos, ¿no hay la opción del Estado por tratar de desmantelarlos o someterlos a la justicia?”, cuestiona Oscar Yesid Zapata – perteneciente al Proceso Social de Garantías por los y las Defensoras de DDHH de Antioquia.

¿Se salió la seguridad de las manos?  

En el municipio de La Unión los homicidios han sido muy característicos, debido a que ocurren en zonas muy urbanas y a plena luz del día. En lo que va corrido del año 2021, han sido asesinadas 9 personas, todas con arma de fuego, entre las cuales se encuentra un menor de 14 años que fue ultimado cuando visitaba a su abuela. Esto ha generado temor en la población que se siente insegura al evidenciar que las armas no están al servicio exclusivo de las fuerzas militares.

“Tenemos dos grupos criminales que andan buscando el manejo de las plazas de estupefacientes, ya tenemos una brigada para contener los homicidios y el microtráfico”, dijo el coronel Daniel Mazo, comandante de la Policía Antioquia, al término del consejo de seguridad en La Unión.

“El hecho de que se estén presentado este tipo de hechos demuestra que, las estructuras criminales se mueven con gran facilidad y pueden hacer lo que deseen en cualquier momento” manifestó Oscar Yesid Zapata.

¿Qué sigue?

El gobernador (e) de Antioquia, Luis Fernando Suárez, anunció que en las próximas semanas la Fiscalía abrirá un punto de atención en el municipio de La Unión para ponerle frente a la situación de criminalidad que se viene presentando en la localidad. También informó que en los próximos días se publicará el cartel de los 100 delincuentes más buscados de Antioquia, en particular, los que generan los homicidios.

“Nosotros como Gaula Militar nos hemos integrado con toda la capacidad en las diferentes reuniones con los consejos de gobierno, las administraciones municipales, de las cuales hemos creado algunas estrategias con propósito de aumentar la presencia institucional, el acercamiento con la Policía Nacional, con el propósito de hacerle frente a esta situación”, expresó el Mayor Mauricio Osorio – Comandante del Gaula Militar del Oriente Antioqueño.

Agregó que ya iniciaron los procesos contractuales para adquirir más motocicletas y patrullas, que ayuden a mejorar la movilidad de la Policía en la subregión.

Queda entonces la pregunta: ¿el Oriente ya no es una zona segura?

 

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